sábado, 30 de enero de 2016

El que calla no otorga (normalmente es que no  quiere discutir
con idiotas, o bien, que de cada diez cabezas,   nueve envisten).


Si a alguien le haces un favor...no se lo recuerdes:
Si alguien te hace un favor...nunca lo olvides.
  
No digas nunca :"Te amo", si no lo sientes:
y si lo sientes, díselo muchas veces.




No escarmiento, sólo contesta el silencio, lo sé, pobre eco. Pero alguien...puede te escuche.

No me puedo estar quieto, mi pluma se  está cansando de saber tan poco.
Algo, hoy, debo de aprender además, para aumentar así mi ignorancia y lo he de
intentar con originalidad, sencillez, claridad y la máxima verdad que lo acerca
a la Felicidad, que para mí la Felicidad es: en escasas circunstancias, vencer, bien al dolor,
a alcanzar el éxito -sin arribismo- ,tu trabajo a todo lo ganado no donado
dar gracias en quien creas teniendo Fe en que siendo bueno, no tonto.
serás reconocido, y si no la recompensa te la harás tu mismo. ¡No lo dudes!.

Esto que empiezo, -que estás a tiempo de cancelar-, parece mentira el relato,  y es que
es...mentira; pero puede que os agrade, que ya para mí sería más que suficiente.

                                                      ------------------------------

Hoy, recibo una carta, la abro y es una invitación a un enlace, boda. Al lado de datos
(bancarios), fecha y menú confirmado, había una Rima (creo la 77 u 81, según textos)
de Bécquer "Amor Eterno), que dice entre otras cosas:

                                              "Podrá nublarse el Sol eternamente,
                                                podrá secarse en un instante el mar,
                                                podrá..........

Esto y mucho más lo escribió, ya más que caduco el Romanticismo, pero hoy al leerlo,
supe que Bécquer ,nunca fue el ÚLTIMO romántico, fue el PENÚLTIMO, ya que somos
nosotros y muchas más generaciones venideras los que seremos siempre los ÚLTIMOS.                                                      =====================

Empiezo:   .- Busqué algún agujero blanco, pues si hay negros, por qué no puede
haberlos blancos; para deslizarme por él y llegar y poder charlar con alguien que como
obsesivo lo tengo.   Ni más, ni menos que con D. Gustavo Adolfo BÉCQUER en su siglo XIX.
No encontré "agurejo" blanco, pero me acordé de mi amigo en sus tiempos de sereno, llaves y
puertas y ahora Director de la célebre serie de TV..."El Ministerio el Tiempo".

Le conté mi deseo, y con mi total promesa de NO MODIFICAR nada que perturbara la HISTORIA.
Bajé de caracol escalera, mi amigo me abrió una puerta y penetrando en ella me di de bruces con el
insigne Gustavo Adolfo BÉCQUER en su siglo XIX, allá por el 1860 u 70.

Si quieres arriesgarte a saber lo hablado entre Bécquer y yo y el resultado de todo ello,
sobre quizás lo más bello de sus Rimas, Leyendas y sentimientos, si así es, pinchar el e-mail.    
 
Luis.
Seguro que más de una vez se ha sentido estresado. Y es que el estrés es uno de los grandes males de nuestra época, en la que muchas veces nos vemos superados por las circunstancias. 

Problemas en el trabajo, miedo a perderlo (y más aún en un entorno económico como el que vivimos desde hace años), preocupaciones ligadas a los hijos, tensiones en la pareja, dificultades para hacer frente a los compromisos económicos (hipotecas, préstamos), contratiempos de salud… 

Cuando el estrés se instala y forma parte de la vida diaria, sus efectos en la salud pueden ser devastadores. Puede provocar síntomas somáticos más o menos intensos, algunos de ellos incapacitantes, como: 

  • tensión muscular
  • palpitaciones
  • bloqueo en la respiración
  • subidas de tensión
  • trastornos de sueño
  • dificultada para concentrarse
  • desestabilizar las emociones
  • disminuir la respuesta inmunitaria del organismo
  • envejecimiento prematuro
  • depresión
  • ansiedad
  • etc.
Y no sólo eso; está científicamente demostrado que las personas sometidas a un alto grado de estrés adoptan más fácilmente comportamientos de riesgo para la salud, como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol o comer más y peor. 

Fíjese qué gráfico es el origen del término “estrés”: procede de la física, y se refiere a la presión de un cuerpo sobre otro, siendo aquel que más presión recibe el que, superado cierto nivel de resistencia, puede llegar a romperse. No es de extrañar que ese término lo adoptara la psicología, pues una persona puede recibir más y más presión del entorno hasta que literalmente no puede más, y es cuando comienzan las implicaciones para la salud, algunas de ellas graves, como ha visto. 

Las consultas de los médicos están llenas de pacientes que acuden alertados por ciertos síntomas y en los que, tras arañar un poco en su estilo de vida y sus circunstancias, se descubre el trasfondo del estrés. 

Es un tema muy serio, al que hemos dedicado el próximo número de Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar. Estamos a punto de cerrar la lista de destinatarios de este Dossier llamado “Estrés y ansiedad: las mejores soluciones para mantenerlos bajo control”, puesto que lo enviaremos a principios del próximo mes y es la única forma de que llegue puntualmente y sin incidencias a todos sus destinatarios. 

Es obvio que este Dossier no pretende (ni puede), como si se tratara de una varita mágica, solucionar sus problemas con su pareja, con sus hijos, con su jefe o sus asuntos económicos, si los tuviera. Pero en elDossier encontrará las claves para ayudarle a enfrentarse a todos los contratiempos de la vida sin que le generen estrés y, por consiguiente, sin que pasen factura a su salud. 

Y no sólo eso, sino que encontrará los alimentos y suplementos que suponen un auténtico tratamiento nutricional ante estas situaciones, puesto que desde un punto de vista estrictamente biológico, el estrés es un mecanismo complejo con implicaciones obvias en nuestro organismo, que tienen en la nutrición (alimentos, fitoterapia…) un gran aliado. 

Por ejemplo: está demostrado científicamente que la acumulación de acontecimientos estresantes a lo largo de un periodo de tiempo determinado (por ejemplo, un año) provoca una disminución de la longitud de los telómeros (fragmentos de ADN que se encuentran al final de los cromosomas, cuya finalidad es proteger a los genes permitiendo que las células se dividan). Pues bien, al afectar el estrés directamente a la longitud de los telómeros, el resultando es una aceleración del envejecimiento celular. En consecuencia, cuando estamos sometidos a situaciones estresantes, independientemente de trabajar en la propia gestión del estrés, es necesario reducir las fuentes de omega 6 de la alimentación y aumentar los aportes de omega 3, con el fin de ayudar a nuestro organismo a conservar intacta la longitud de los telómeros. 

Fuente: saludnutricionbienestar


El estrés, cuando un aliado se convierte en enemigo

 Desde el punto de vista biológico, el estrés es un mecanismo complejo que permitió a nuestros antepasados lejanos poder reaccionar ante una situación nueva, bien fuera luchando o bien huyendo. Sin él, la especie humana es probable que hubiera desaparecido.

La respuesta lucha-huida (fight-or-flight) es la reacción fisiológica del organismo ante un acontecimiento que se percibe como un peligro. Este proceso provoca una reacción en cadena, sobre todo de índole neurohormonal, que se produce con rapidez en el interior del cuerpo, que tiene el objetivo de movilizar los recursos necesarios para actuar y preparar el cuerpo para luchar contra esa amenaza o bien huir de ella.

Hoy sigue siendo igual, tanto en los animales como en los seres humanos. Una rata que se siente amenazada primero intenta huir pero, si ve que está acorralada, luchará. Un alumno que no se sabe la lección y siente la mirada del profesor sobre la clase, se quedará paralizado en la silla intentando pasar desapercibido (lo que es una variante de la huida), al igual que para bajar las escalaras corriendo antes de que salga el metro nuestro organismo ha movilizado y puesto a nuestra disposición en un instante toda la energía de la que disponemos. En otras palabras: el estrés nos permite enfrentarnos o adaptarnos a las innumerables demandas que conlleva el día a día.

Sin embargo, cuando el estrés se instala y forma parte constante de la vida diaria, sus efectos en la salud ya no son positivos. Se convierte en estrés crónico, y puede ser catastrófico.

Fuente: saludnutricionbienestar

El estrés, cuando un aliado se convierte en enemigo

 Desde el punto de vista biológico, el estrés es un mecanismo complejo que permitió a nuestros antepasados lejanos poder reaccionar ante una situación nueva, bien fuera luchando o bien huyendo. Sin él, la especie humana es probable que hubiera desaparecido.

La respuesta lucha-huida (fight-or-flight) es la reacción fisiológica del organismo ante un acontecimiento que se percibe como un peligro. Este proceso provoca una reacción en cadena, sobre todo de índole neurohormonal, que se produce con rapidez en el interior del cuerpo, que tiene el objetivo de movilizar los recursos necesarios para actuar y preparar el cuerpo para luchar contra esa amenaza o bien huir de ella.

Hoy sigue siendo igual, tanto en los animales como en los seres humanos. Una rata que se siente amenazada primero intenta huir pero, si ve que está acorralada, luchará. Un alumno que no se sabe la lección y siente la mirada del profesor sobre la clase, se quedará paralizado en la silla intentando pasar desapercibido (lo que es una variante de la huida), al igual que para bajar las escalaras corriendo antes de que salga el metro nuestro organismo ha movilizado y puesto a nuestra disposición en un instante toda la energía de la que disponemos. En otras palabras: el estrés nos permite enfrentarnos o adaptarnos a las innumerables demandas que conlleva el día a día.

Sin embargo, cuando el estrés se instala y forma parte constante de la vida diaria, sus efectos en la salud ya no son positivos. Se convierte en estrés crónico, y puede ser catastrófico.

Fuente: saludnutricionbienestar
Amigos...aquí os dejo un enlace con una opinión más sobre felicidad...mucho animo

Felicidad contagiosa en la red
Aqui os pongo...un ejemplo de carta de amor a la vida...disfrutar...mucho animo

Hola, mi vida:
Esta carta es una declaración de amor, de amor a ti, vida ,que al fin y al cabo eres la que ha hecho posible que hoy sea tan feliz. Tú, mi vida, que me has hechofeliz, eres única e irrepetible, contradictoria, a veces intensa y a veces monótona o incluso aburrida, pero eres lo único con lo que cuento, eres mi única posesión y no hay nadie que pueda alejarte de mí.
Por eso te amo, vida, porque nadie puede entrometerse, nadie puede intervenir, nadie puede modificarte ni nadie puede ir marcándote. Solo forman parte de esta sociedad que fundamos tu y yo quienes nosotras decidamos, personas a las que queremos, personas que nos quieren, personas que nos hacen sonreír y alguna que otra persona equivocada.
Tú, mi vida, que eres el mayor tesoro que poseo, eres lo único que no puedo permitirme perder, por eso prometo cuidarte con mimo y darte todo lo que necesitas; por eso prometo alimentarte con ilusiones, esperanza y novedades. También prometo darte optimismo, alegría y un futuro de colores.
Y además de promesas, también tengo para ti una gran bolsa de agradecimiento, por todo lo que me has hecho aprender, por hacerme fuerte, por sorprenderme, por ilusionarme, por incitarme a descubrir más, por no dejarme caer y por todo ese amor que has puesto delante.
Gracias, mi vida.
¿Por qué le temes a la muerte? Tal vez sea porque no sabes cómo vivir. Si supieras cómo vivir plenamente, ¿le tendrías miedo a la muerte? Si amaras los árboles, la puesta del sol, si amaras a los pájaros, la hoja que cae, si tuvieras conciencia de los hombres y mujeres que lloran, de la gente pobre, si realmente sintieras amor en tu corazón, ¿estarías temeroso de la muerte? ¿Lo estarías? No te dejes persuadir por mí. Considerémoslo juntos. Ustedes no viven con alegría, no son dichosos, no son vitalmente sensibles a las cosas; por eso preguntan qué va a pasar cuando mueran. Para ustedes la vida es dolor, por eso están mucho más interesados en la muerte. Sienten que tal vez habrá felicidad después de la muerte. Pero ése es un problema tremendo y ustedes no saben cómo investigarlo. Después de todo, en el fondo de esto está el temor: temor de morir, temor de vivir, temor de sufrir. Si no pueden comprender qué es lo que causa el temor y se libran de él, entonces no tiene mucha importancia si están viviendo o si están muertos.
Es entonces muy importante que desde la más tierna edad estén ustedes libres para descubrir y no se hallen cercados por un muro de “debes” y “no debes”, porque si les dicen constantemente lo que deben y lo que no deben hacer, ¿qué ocurrirá con su inteligencia? Serán entidades irreflexivas que solamente siguen una carrera, a las que sus padres les dicen con quién deben casarse o no casarse; y eso, evidentemente, no es la acción de la inteligencia. Ustedes podrán pasar sus exámenes y ser muy prósperos, podrán tener buenas ropas y estar llenos de joyas, podrán gozar de amigos y de prestigio, pero en tanto estén atados por la tradición, no puede haber inteligencia.
La inteligencia adviene sólo cuando tenemos libertad para investigar, para considerar cuidadosamente las cosas y descubrir; de ese modo nuestra mente se vuelve muy activa, muy alerta y clara. Entonces somos individuos plenamente integrados, no entidades temerosas que, no sabiendo qué hacer, sienten internamente una cosa y exteriormente se ajustan a algo diferente.
La pobreza, en este sentido, es culpa de la sociedad, una sociedad en la que los codiciosos y los astutos prosperan y alcanzan la cúspide. Y nosotros queremos la misma cosa, también queremos trepar por la escalera y llegar a la parte de arriba. Y cuando todos queremos llegar arriba, ¿qué sucede? Pisamos a alguien; y el hombre al que pisan, al que destruyen, pregunta: “¿por qué la vida es tan injusta? Ustedes lo tienen todo y yo no tengo capacidad, no tengo nada”. En tanto sigamos trepando por la escalera del éxito, siempre existirán el enfermo y el mal alimentado. Es el deseo de éxito el que tiene que ser comprendido y no por qué hay ricos y pobres o por qué algunos tienen talento y otros no tienen ninguno. Lo que tiene que cambiar es nuestro deseo de trepar, nuestro deseo de ser grandes, de alcanzar el éxito. Todos aspiramos al éxito, ¿no es así? Allí radica la culpa y no en alguna otra explicación. El hecho real es que todos nosotros deseamos estar en la cima; quizá no en la cima misma, pero al menos tan alto en la escalera como seamos capaces de treparla. En tanto exista este impulso de ser grande, de ser “alguien” en el mundo, vamos a tener al rico y al pobre, al explotador y a los explotados.
¿Pero qué es la inteligencia? ¿Puede haber inteligencia cuando hay temor o cuando la mente está condicionada? Cuando tu mente tiene prejuicios o cuando piensas que eres un ser humano maravilloso, o cuando eres muy ambicioso y deseas trepar la escalera del éxito, mundano o espiritual, ¿puede haber inteligencia? Cuando sólo te interesas en ti mismo, cuando sigues a alguien o le rindes culto, ¿puede haber inteligencia? Ciertamente, la inteligencia llega cuando comprendes toda esta estupidez y rompes con ella. Por lo tanto, tienes que empezar, y lo primero es que te des cuenta de que tu mente no es libre. Has de observar cómo tu mente está atada por todas estas cosas; ése es el principio de la inteligencia, la cual trae libertad. Tienes que encontrar la respuesta por ti mismo.
Entonces, queremos algo que nos dé sensación de seguridad, y para ello tenemos defensas de muchas clases diferentes. Tenemos protecciones tanto internas como externas. Cuando cerramos las ventanas y las puertas de nuestra casa y permanecemos dentro, nos sentimos seguros, a salvo, sentimos que no nos molestan. Pero la vida no es eso. La vida está golpeando constantemente a nuestras puertas, trata de abrir nuestras ventanas para que podamos ver más; y si a causa del temor cerramos las puertas y echamos el cerrojo a todas las ventanas, los golpeteos sólo se vuelven más fuertes aún. Cuanto más estrechamente nos aferramos a la seguridad en cualquiera de sus formas, más viene la vida y nos empuja. Cuanto más miedo tenemos y nos encerramos en nosotros mismos, mayor es nuestro sufrimiento, porque la vida no nos dejará tranquilos. Queremos estar seguros, pero la vida dice que no podemos estarlo; y así es como comienza nuestra lucha. Buscamos seguridad en la sociedad, en la tradición, en la relación con nuestros padres y nuestras madres, con nuestras esposas y nuestros maridos; pero la vida se abre paso siempre por los muros de nuestra seguridad.
Lo que estoy diciendo no es algo para ser meramente recordado. Su propósito no es que ustedes traten de acumular en la mente lo que oyen, que se acuerden de ello y después piensen o actúen al respecto. Si simplemente acumulan en sus mentes lo que les estoy diciendo, eso no será más que memoria, no será una cosa viva, algo que comprenden realmente. Lo que importa es la comprensión, no el recuerdo. Espero que vean la diferencia entre ambas cosas. La comprensión es inmediata, directa, es algo que ustedes experimentan intensamente. Pero si sólo recuerdan lo que han oído, ello servirá solamente como un patrón, como una guía para seguir, para repetir, una idea para imitar, un ideal sobre el cual basar sus vidas. La comprensión no es un asunto de la memoria. Es una intensidad constante, un descubrimiento permanente.
Jiddu Krishnamurti

Y aqui teneis..su biografia