Para muchos, los días de sol no siempre son sinónimo de felicidad. El fin de año puede convertirse en un estrés, sobre todo si no lograste cumplir todos las metas y objetivos que te habías planteado en marzo. Esto se traduce en insomnio, mal dormir, dolores de espalda, ansiedad, angustia… en fin, una serie de efectos que te torturan cada día, convirtiendo una agradable tarde de verano en una pesadilla.
Personalmente, siempre he intentado evitar los remedios, y descubrí en la medicina natural una excelente alternativa para relajarme en épocas de mucha tensión.  La terapia de sanación  Flores de Bach, por ejemplo, es ideal cuando se busca una solución natural y efectiva, sin tomar ningún fármaco.
Hace varios años que he escuchado a amigas decir que estás flores “mágicas” pueden ayudar más de lo que uno se imagina, sólo basta ser constante y seguir el tratamiento al pie de la letra, ya que al contrario de muchos remedios los resultados no son inmediatos.
Hoy en día existen muchas esencias florales que complementan a las flores de Bach, como las Flores chilenas, del Bosque, Altiplano y Desierto, además de las Damas áureas, flores del Alba y Rosas de Percibal,  que trabajan en el sistema nervioso central y cambian en el ADN, las informaciones a nivel mental y emocional de los patrones que impiden la paz interna.

En mi opinion, la homeopatia a pequeñas dosis y mas la unicista, es decir, un solo remedio, en vez de la pluricista, multiples remedios, es una buena silucion para conflictos internos...pero hay que tener cuidado si se recurre a la medicina alopatica, es decir, la que usamos todos porque puede haber interacciones indeseables, puesto que la homeopatia son remedios de venenos infinitesimales en dosis, pero al combinarlo con la medicina alopatica puede producir envenenamiento. Cuidaros